Leches vegetales

La Leche Vegetal es un término general para cualquier producto parecido a la leche que procede de una fuente vegetal. No hay una definición formal ni legal para este producto, del que la variedad más común es la leche de soja. Hay diversas razones para consumir leche vegetal, incluyendo la intolerancia a la lactosa, creencias religiosas, preferencia por su sabor, veganismo y el deseo de evitar la leche animal.

La intolerancia a la lactosa es más frecuente de lo que se cree. Ocurre cuando el intestino delgado no produce de manera suficiente la enzima lactasa, que es la encargada de ayudar a descomponer y digerir el azúcar de la leche. Cuando esto sucede, podemos tener síntomas como hinchazón estomacal o irritabilidad. Aquí, buenas soluciones para no perder el aporte de nutrientes.

Esta afección de las microvellosidades intestinales debida a que el organismo produce poca o ninguna cantidad de la enzima lactasa, que se deriva en una imposibilidad de metabolización de la lactosa (el «azúcar de la leche»).

De esta forma, cuando la ausencia de lactasa impide al organismo asimilar la lactosa se produce un cuadro clínico representativo como manifestación a esta incapacidad de responder adecuadamente a su presencia en el conducto digestivo.

En las culturas donde el consumo de leche y productos derivados ha sido habitual durante años la probabilidad de padecer esta afección es menor que en aquellos pueblos en donde, tradicionalmente, no se consumía leche, ya que en el caso del primer grupo la cantidad y la duración de la lactasa a lo largo de la vida de los individuos es mayor que en el segundo grupo cultural. Como resultado de esto, la prevalencia de la intolerancia de la lactosa a nivel mundial varía ampliamente dependiendo principalmente del origen étnico. Los grupos más afectados en poblaciones cosmopolitas son los africanos, indios, americanos y asiáticos, contrastando con la baja prevalencia que presentan los estadounidenses caucásicos y los europeos escandinavos.

Las leches obtenidas de plantas y sus derivados son las únicas 100 % libres de la causa (leche de soja, leche de almendras, leche de avena, leche de arroz, leche de cacahuete).

Leche de Arroz

La leche de arroz es un tipo de leche de grano hecha de arroz. Se hace principalmente con arroz integral y sin endulzar. La dulzura en la mayoría de las variedades es generada por un proceso enzimático que divide a los carbohidratos en azucares, en especial en glucosa, similar al amazake japonés. Algunos tipos de leche de arroz pueden estar endulzados con jarabe de caña de azúcar y otros azúcares.

Comparada con la leche de vaca, la leche de arroz contiene mas carbohidratos, pero no contiene cantidades significativas de calcio ni de proteína. No contiene lactosa ni colesterol. La leche de arroz comercial suele ser fortificada con vitaminas y minerales, incluyendo calcio, vitamina B12, vitamina B3, y hierro. Ya que existe mucha gente alérgica a los lácteos y a la soja, la leche de arroz es una alternativa más a las leches de vaca y de soya.

La leche de arroz se hace al presionar el arroz a través de un molino que cuela los granos de arroz presionados. También se puede hacer en casa usando harina de arroz y proteína de arroz integral. Hay muchas recetas disponibles en el Internet. Este tipo de leche tiende a regular y normalizar el proceso digestivo. Por esto es ideal en enfermedades gastrointestinales, vómitos, diarreas y procesos postoperatorios. Posee un alto contenido en hidratos de carbono y bajo aporte en proteínas y calcio, a diferencia de una leche de origen animal, por lo cual se recomienda compensar estos nutrientes a través de una dieta equilibrada.

Otra forma de prepararla es hirviendo una (1) taza de arroz, seis (6) tazas de agua y una (1) cucharada de polvo de canela orgánica hasta que el grano del arroz se abra. Luego sacar del fuego y dejar reposar. Poner toda la mezcla en la licuadora (incluyendo el agua) y colar.

Estas leches procesadas se compran en Supermercados.

Leche de Almendra

La leche de almendra es un sucedáneo de la leche elaborado principalmente con pasta de almendras, que era además base de la preparación de muchos de los platos de la cocina medieval. Al contrario que la leche de origen animal, no contiene colesterol o lactosa, y por lo tanto puede emplearse como substitutivo de ésta en muchas recetas de cocina. Es una leche que aparece en muchas recetas de origen medieval como alimento empleado en los platos de Cuaresma o también en otras preparaciones no cuaresmales que actualmente se preparan con leche de vaca.

Históricamente la leche de almendras se denominaba en la edad media con la forma latinizada: amygdalate. Era ampliamente consumido en los países europeos desde la Península Ibérica hasta el Este de Asia. En la Edad Media la leche de almendras era conocida tanto en el mundo islámico como en el mundo cristiano.

El libro de cocina medieval denominado el Viandier (escrito por Guillaume Tirel alias Taillevent en los años 1375 hasta 1380) dedicado a los chefs de los reyes franceses Carlos V y Carlos VI, contiene una receta para la leche de almendras. Antes del influjo procedente de la zona interior de China y después de la Guerra Civil China, la leche de almendras era una receta muy común en Taiwán, incluso más que la leche de soja.

La leche de almendras tiene presentación comercial hoy en día en productos aromáticos con vainilla, o chocolate. A menudo se enriquece con vitaminas. Se puede elaborar de forma casera combinando agua con almendras machacadas muy finamente mediante una licuadora. Se añade una rama de vainilla o un edulcorante.

Leche de Quinoa

Aunque no es tan conocida, esta leche tiene gran cantidad de propiedades nutricionales y vale la pena integrarla a la dieta diaria:
• Es ideal para personas veganas o vegetarianas, o para quienes no puedan consumir proteínas de origen animal, porque posee un alto número de proteínas de alta calidad y no tiene lactosa.
• Ayuda a disminuir los niveles de colesterol en la sangre.
• No contiene gluten, por lo tanto es apta para la dieta de los celiacos.
• Puede tomarse sola o en batidos de frutas naturales, que quedan deliciosos.

Para prepararla se requiere:
1 taza de Quinoa cruda bien lavada
4 cucharaditas de sirope o miel o azúcar morena
Sal al gusto
7 1/2 tazas de agua caliente

Mezcle en una batidora la quinoa con una taza de agua por unos 5 segundos a alta velocidad. Baje la velocidad de la batidora a la mínima por otros 15-20 segundos. Añada otra taza de agua a la mezcla. Deje que la mezcla se asiente por un rato. Añada otras dos tazas de agua caliente. Con un paño limpio exprima todo el contenido de la mezcla. Repita el proceso (pasos 2 y 3) con otras dos tazas y media de agua. Añada la sal y el sirope. Manténgala refrigerada. Una vez que usted aprenda a preparar una leche vegetal, habrá aprendido los principios fundamentales para hacer cualquier tipo de leche. Su imaginación será su límite.

Recuerde el primer principio es remojar las semillas o nueces en agua por un tiempo suficiente para ablandarla. Por lo regular unas 10-24 horas serán más que suficientes. Por lo general el agua deberá ser fría o tibia. Algunas veces será caliente. Una vez ablandadas estarán lista para ser molidas ya sea con un procesador de alimentos, con una licuadora (batidora) o cualquier instrumento culinarios que pueda fragmentar finamente o moler las semillas.
El segundo principio es el de usar una cantidad apropiada de semillas.

Con la soya recuerde que hay unas dos mil variedades cada una de ellas pudiera darle un sabor diferente. La más comúnmente usada es la blanca. Si la mezcla se sale muy concentrada, deberá diluirla al gusto. El tercer principio es ser creativo. Añada frutas al gusto. Recuerde su gusto y el de su familia son únicos. No se desanime. Si esta muy concentrado, dilúyalo; si esta muy amargo, añada frutas o miel o cualquier endulzante natural.

Leche de Avena

Es un producto poco difundido que se obtiene a partir de la avena integral, agua, aceite de girasol sin refinar y sal marina. Es un alimento altamente digestivo, rico en glúcidos lentos, fibras solubles y vitamina B. La utilizan, generalmente, aquellas personas que tienen baja resistencia a la lactosa de la leche animal. Sus azúcares lentos favorecen el funcionamiento del páncreas y la glándula tiroides pero esto aún no está plenamente verificado científicamente.

Según expone la nutricionista Elizabeth Catalán, de Casino Express, explica sus propiedades y beneficios:
• Tiene un alto contenido en fibra, lo que ayuda a regular el tránsito intestinal.
• Posee un alto aporte de vitamina B y estimula el buen funcionamiento del sistema nervioso.
• Entrega proteínas que tienen una buena cantidad de aminoácidos esenciales.
• Es ideal para personas con alto nivel de colesterol.
• Se recomienda para personas con un alto nivel de estrés o con problemas de insomnio, ya que posee ‘avenina’, sustancia que actúa como un sedante en nuestro organismo.

Para su preparación debe dejar reposar durante la noche dos tazas de avena instantánea en seis tazas de agua hervida y fría. A la mañana siguiente, pasar por la licuadora y luego colarla. En el refrigerador dura un par de días y puede ser endulzada con miel. También queda muy rica con canela en polvo.

Si usted presenta intolerancia a la lactosa puede ingerir los siguientes alimentos sin inconvenientes de forma variada y equilibrada, y si hiciera falta (según el facultativo) se podrían aportar fuentes alternativas del calcio que se suprime eliminando la ingestión de los alimentos «no permitidos».

Todas las frutas
Frutos secos
Todas las verduras y hortalizas, frescas o congeladas, crudas o cocidas
Legumbres, cereales, tubérculos
Pan, con precauciones, ya que en numerosas ocasiones llevan añadidos lácteos
Carnes, pescados y huevos
Alimentos dulces (mermeladas, jarabes, azúcar, chocolate negro sin leche)
Aceites
Bebidas refrescantes, agua, vino o cerveza
Salsa de tomate (según la marca), sofrito, mostaza, mayonesa (según la marca), alioli
Caldos
Especias
Leches especiales sin lactosa

Si nos encontramos en un lugar donde no tenemos otra posibilidad que tomar leche de vaca se recomienda ante la intolerancia a la lactosa o malestar, hervirla. Así su digestión se hace más fácil. Caso contrario evitela.

Fuente

Anuncios

The URI to TrackBack this entry is: https://debuenamesa.wordpress.com/2012/03/14/leches-vegetales/trackback/

RSS feed for comments on this post.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: