Receta: Ravioles rellenos de zapallo con salsa de pimientos asados

Los raviolis (del italiano ravioli, plural del genovés raviolo, ‘plegado’), conocidos en el área rioplatense y en Perú como ravioles,1 son básicamente cuadrados de pasta replegados y rellenos, variando estos según las diferentes regiones, recetas y culturas culinarias. Los platos de raviolis se acompañan de caldo o, más generalizadamente desde el siglo XVI, con salsas de tomate (semejantes al ragú), o —en Río de la Plata y Perú— tucos; también se les puede acompañar con pesto (salsa a base de albahaca). Estos son los modos más típicos de preparación, aunque existen variaciones modernas a piacere (‘al gusto’). En Venezuela se les llama, en plural, ‘ravioli’.

La preparación de los raviolis requiere de una pasta especial, no de una simple pasta al huevo, sino de una con bastante agua y relativamente poco huevo. Pese a su nombre (‘plegados’), modernamente los raviolis se hacen de un modo más rápido extendiendo sobre la mesa una lámina cuadrangular de la mencionada pasta y disponiendo sobre la misma el relleno de un modo regular; luego se cubre todo con una lámina semejante a la inferior y se fracciona con un elemento cortante (muchas veces una ruedecilla dentada giratoria) en los cuadrados que resultarán en los raviolis individuales. Una de las recetas más antiguas conocidas señala como ingredientes del relleno la borraja (ingrediente actualmente totalmente desaconsejado por sus efectos nocivos), la escarola, carne de buey, leche cuajada, pasta de salchicha, queso parmesano y huevo de gallina.

Actualmente los raviolis suelen estar rellenos de requesón (muy común en Sicilia, Argentina y Uruguay) y otros tipos de queso, espinaca, ortiga, carne, riñones, sesos, etcétera. Los vegetarianos han puesto de moda los raviolis rellenos de tofu. Una vez preparados, los raviolis se pueden guardar durante unos pocos días en un refrigerador.
Un tipo de salsa que los puede acompañar es la elaborada en base a tomates, carne magra de buey, romero, cebolla, ajo, y vino tinto, aunque también es perfectamente apropiado el argentino tuco.

Capsicum annuum es el nombre científico de una solanácea nativa de América. Se conoce con los nombres de chile (nahuatlismo de chilli), ají, pimiento, chiltoma y morrón. El pimentón es la pulverización del pimiento seco.

Esta especie es cultivada mundialmente, siendo originaria de Mesoamérica, donde fue domesticada y donde se encuentran variedades silvestres, como la conocida popularmente con el nombre de chiltepín, chile soltero o chile loco.
Es una especie del género Capsicum y muestra una piel de diferentes colores: rojo, verde, amarillo, púrpura, etc. A pesar de ser una sola especie, el C. annuum tiene cientos de formas, con una variedad de nombres, incluso dentro de un mismo idioma. Sus características son variadas, de tamaños pequeños a grandes, de dulces a agrios, y de muy picantes a sosos.

La planta puede ser anual, bianual, o vivir varios años. Posee una tallo lleno de ramas y ésta alcanza los 0,5–1,5 m. Sus flores son blancas y los frutos pueden variar de color dependiendo del grado de madurez en el que se encuentren; incluso algunas variedades suelen comerse cuando el fruto está aún inmaduro.

Mientras que la especie puede tolerar la mayoría de los climas, es especialmente productiva en zonas cálidas y climas secos.

Se trata de una planta de cultivo extendido por todo el mundo, es considerada una planta de huerta y generalmente se suele comercializar en diferentes colores: verde, rojo y amarillo. Dentro de esta especie se pueden encontrar numerosas variedades, generadas por diferencias en el clima, las condiciones del suelo u otros factores.

Dentro de las variedades más populares, podemos encontrar:
Morrón o ají morrón
Jalapeño

Se emplea frecuentemente en la cocina, asados, cocidos o preparados al horno. En el este y el sur de Asia se consumen frecuentemente y forman parte principal de su cultivo. En algunos lugares se emplea como medicina.Sus principios activos son: capsaicina, esencia, carotenos, capsorrubina, luteína, cobre y vitamina C.

La Receta…

Ingredientes (para 6 personas)
500 g de harina
5 huevos
800 g de zapallo camote
200 g de queso gouda
100 g de queso parmesano
4 ramas de perejil
50 cc de aceite de oliva
1 paquete de ciboulette
3 pimientos rojos grandes
300 cc de crema
1 diente de ajo
Sal y pimienta

Preparación

Para la masa: En un bol disponer la harina junto con 10 gramos de sal y una pizca de pimienta. Hacer un volcán con la harina y añadir los huevos en el centro más 25 cc de aceite de oliva. Amasar hasta que esté homogénea, dejar reposar en el refrigerador por una hora, tapada con papel film.

Para el relleno: Pelar el zapallo y cortarlo en cubos de 3 por 3 cm, rociarlos con aceite de oliva y hornearlos a 180 °C por unos 20 minutos, cuidando de que no tomen color o hasta que estén blandos. Poner el zapallo horneado en un bol, molerlo, agregarle el perejil picado y el queso gouda rallado, sazonar con sal y pimienta, añadir el ajo y el perejil picado y reservar la preparación en una manga pastelera o en una bolsa plástica. Para formar los ravioles, estirar la masa, idealmente con máquina para pasta, hasta que esté bien delgada (unos 1,5 milímetros). Disponer la masa sobre el mesón y con la manga pastelera ir poniendo en el centro de la masa montones de relleno, de unos 25 gramos de peso, y separados por unos 8 centímetros entre sí. Con un pincel o brocha levemente mojada pincelar los extremos de la masa y luego cubrir el relleno con otra masa del mismo tamaño. Formar con las manos el contorno de los ravioles procurando eliminar el aire que pudiese estar atrapado entre las capas. Cortar cuadrados de unos 5 centímetros aproximados por lado.

Para la salsa: Poner los pimentones sobre el fuego de la cocina logrando que la piel se queme por completo. Luego, poner los pimentones dentro de una bolsa plástica y cerrarla. Una vez fríos, pelarlos debajo del chorro de agua y molerlos junto con la crema. Calentar la crema de pimentones. Cocer los ravioles en abundante agua hirviendo por unos 4 minutos, sacarlos del agua y agregarlos a la salsa por 1 minuto más. Espolvorear con un poco de ciboulette picado y queso parmesano rallado y servir inmediatamente.

Fuente

Anuncios

The URI to TrackBack this entry is: https://debuenamesa.wordpress.com/2012/05/14/receta-ravioles-rellenos-de-zapallo-con-salsa-de-pimientos-asados/trackback/

RSS feed for comments on this post.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: